
China impuso restricciones inmediatas a siete entidades europeas relacionadas con el sector defensa, en respuesta a la venta de armas a Taiwán, informó el Ministerio de Comercio. La medida busca proteger la seguridad nacional y responder a acciones de injerencia en su integridad territorial.
Según el comunicado, las sanciones tienen como objetivo “salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales” y cumplir con compromisos internacionales como la no proliferación de armas. Las autoridades chinas reiteraron su oposición al suministro de armamento a la isla.
Entre las entidades sancionadas se encuentran las empresas belgas FN Browning y FN Herstal, las checas Omnipol, SpaceKnow y Excalibur Army, el instituto VZLU Aerospace, y la alemana Hensoldt, todas vinculadas a la industria militar.
Las restricciones prohíben a operadores exportar artículos de doble uso a estas compañías, y también impiden que organizaciones o individuos extranjeros les transfieran productos de origen chino. El documento oficial establece que “las actividades relevantes en curso deberán detenerse de inmediato”, marcando una respuesta firme de Pekín ante estas operaciones.




