Los colonos israelíes han intensificado sus ataques contra comunidades palestinas en Cisjordania con robo de ganado, apropiación de tierras y destrucción de cultivos, actuando a menudo con escolta militar, en lo que organizaciones palestinas denuncian como una política de anexión de facto para forzar el desplazamiento de la población rural.
Zuhair Abu Shaar, de Jifna, al norte de Ramala, relató a Al Jazeera que un grupo de colonos irrumpió en su corral el pasado 15 de abril, regresaron media hora después con 12 vehículos militares israelíes y robaron 180 cabezas de ganado, su única fuente de ingresos. “Me esposaron, me tiraron al suelo y me apuntaron con un arma en la cabeza”, declaró.
En Khirbet Yarza, en el valle del Jordán, 14 familias (unos 100 palestinos) abandonaron su hogar tras tres años de ataques casi diarios. Israel aprobó además la construcción de 2.162 nuevas unidades de asentamiento en Cisjordania, incluyendo 1.006 en Gevaot y 922 en Har Brakha, en violación del derecho internacional.
Desmantelamiento planificado de la economía rural palestina por parte de Israel
El presidente de la Unión de Asociaciones Agrícolas Palestinas, Abbas Melhem, advirtió que el 87% del sector ganadero se concentra en zonas de Cisjordania bajo control israelí (Área C), donde los colonos tienen acceso libre a pastos mientras los palestinos tienen prohibido el 90% del territorio. “Si la situación continúa, los palestinos se verán obligados a comprar animales de sacrificio a los propios colonos”, afirmó.
Según un informe de la ONU (OCHA), los incidentes mensuales con daños a la propiedad en el valle del Jordán pasaron de 2 en 2020 a 27 en los primeros cuatro meses de 2026. Los ataques han destruido pozos de agua, reservorios, corrales y equipos agrícolas, afectando a 72.000 familias campesinas que requieren asistencia de emergencia.
Las acciones de Israel en Palestina incluyen la quema de cosechas de trigo y cebada, el robo de rebaños y la prohibición de labrar la tierra. Nidal Younis, jefe del consejo de Masafer Yatta, informó que los colonos han establecido 12 nuevos puestos de avanzada y se han apropiado de más del 90% de las tierras de cultivo de invierno.
Crisis de seguridad alimentaria en Palestina y ataques israelíes en Líbano: ocupación en dos frentes
La crisis de seguridad alimentaria inducida por la ocupación israelí es alarmante: el número de cabezas de ganado en Cisjordania y Gaza se ha desplomado de 1,75 millones hace cuatro años a solo 480.000 actualmente, una caída del 70%. La FAO advirtió que dos tercios de las familias ganaderas requieren ayuda urgente, mientras los colonos también roban aceitunas durante la cosecha, el principal cultivo palestino.
Paralelamente, Israel mantiene una ofensiva en Líbano. La ONU informó que 200.000 personas han sido desplazadas de los suburbios del sur de Beirut tras una orden de evacuación israelí el 1 de junio. La misión de paz UNIFIL detectó 70 violaciones del espacio aéreo libanés, 24 bombardeos y 826 trayectorias de proyectiles en tres días consecutivos. Los ataques han matado a casi 3.500 personas desde marzo.
Las acciones de Israel en Líbano y Palestina responden, según los palestinos, a una estrategia de expansión territorial. La Autoridad Palestina calificó los nuevos asentamientos como un “desafío flagrante al derecho internacional” y pidió a EE.UU. que detenga “la locura israelí”. Mientras tanto, comunidades enteras en el valle del Jordán y Masafer Yatta viven bajo la amenaza constante de ser despojadas de su tierra y su ganado.




