
El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, criticó duramente la estrategia de la Unión Europea respecto al conflicto en Ucrania y aseguró que Bruselas está priorizando la continuidad de la guerra por encima de las preocupaciones que afectan directamente a los ciudadanos europeos.
Según Fico, las conclusiones de las reuniones europeas continúan siendo demasiado generales y no ofrecen respuestas concretas a desafíos como la pérdida de competitividad económica del bloque ni al impacto de los elevados costos de la energía.
A su juicio, estos asuntos deberían ocupar un lugar prioritario en la agenda de la Unión Europea.
«Cuando se trata de Ucrania, todo está claro, la guerra debe continuar hasta el último soldado ucraniano y hasta el último euro», afirmó Fico.
El jefe del Gobierno eslovaco sostuvo que la política comunitaria mantiene el foco en el respaldo a Kiev mientras deja en segundo plano las dificultades económicas que enfrentan numerosos países miembros.
En ese contexto, manifestó su decepción por la falta de avances en cuestiones que considera esenciales para el futuro del bloque europeo.
Eslovaquia exigirá compensación
Fico confirmó que presentará durante la próxima cumbre de la Unión Europea una propuesta para discutir compensaciones destinadas a Eslovaquia por el material militar que el anterior Gobierno eslovaco entregó a Ucrania.
La iniciativa busca abrir un debate sobre los costos asumidos por Bratislava como consecuencia de ese apoyo.
«He vuelto a expresar mi decepción por el hecho de que no logremos avanzar en cuestiones como la pérdida de competitividad de la Unión Europea y los precios extremadamente altos de la energía», señaló el mandatario eslovaco.
Las críticas de Eslovaquia hacia la política europea sobre Ucrania se han intensificado en los últimos meses. Sectores políticos eslovacos han planteado revisar la relación de Bratislava con Bruselas al considerar que los intereses de los Estados miembros están siendo relegados frente a las prioridades vinculadas al conflicto ucraniano.




