
Los mosquitos continúan siendo los animales más letales del planeta al provocar alrededor de 760.000 muertes humanas cada año, según datos de la plataforma de investigación Our World in Data.
“De unas 3.500 especies conocidas de mosquitos, solo un centenar pica a los humanos y cinco de ellas causan alrededor del 95% de las infecciones en los humanos”, explicó la bióloga Hilary Ranson, de la Liverpool School of Tropical Medicine, al referirse a las especies más peligrosas para la salud pública.
Los expertos señalan que el aumento de veranos prolongados y condiciones climáticas más cálidas está permitiendo que estos insectos expandan su presencia a nuevas regiones.
Además, los mosquitos son responsables de transmitir cerca del 17% de las enfermedades infecciosas que afectan a la población mundial, superando ampliamente a otros animales considerados peligrosos.
Ante este escenario, científicos impulsan nuevas estrategias biotecnológicas para reducir las poblaciones transmisoras de enfermedades.
Una de ellas consiste en modificar genéticamente mosquitos para volver estériles a ciertas especies, mientras otra apuesta por infectarlos con la bacteria “Wolbachia” para bloquear la transmisión de virus como el dengue.
Investigaciones recientes mostraron que la liberación de mosquitos infectados con “Wolbachia” permitió reducir hasta en un 89% los casos de dengue en la ciudad brasileña de Niterói.
Actualmente, más de 16 millones de personas en quince países están protegidas mediante este método, según el Programa Mundial contra los Mosquitos.
Sin embargo, especialistas advierten que no existe una “solución milagrosa” y sostienen que la lucha contra estas enfermedades también depende del acceso a diagnósticos, vacunas y tratamientos en los países más afectados.




