
Las bases militares estadounidenses desplegadas en los países del golfo Pérsico “ya no son viables” ante la creciente capacidad de respuesta de Irán, que conserva un importante arsenal de drones, cohetes y misiles, afirmó el exdirector de la CIA, David Petraeus.
El exfuncionario advirtió que Washington ya ha comenzado a retirar parte de los activos que mantenía en los Estados del este del Golfo, debido a la vulnerabilidad de esas posiciones frente a las capacidades ofensivas de Teherán.
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Además, el exjefe de la agencia de inteligencia estadounidense destacó que los ataques iraníes han demostrado la vulnerabilidad de las instalaciones militares ubicadas en la región.
El impacto alcanza a la infraestructura energética
Petraeus recordó además que las respuestas iraníes han provocado daños en instalaciones de países de Oriente Medio que albergan infraestructura militar estadounidense.
Entre los efectos mencionados, afirmó que los ataques redujeron entre un 15 % y un 17 % la capacidad de exportación de gas natural licuado de Catar, con una afectación que podría extenderse entre tres y cinco años.
Asimismo, advirtió sobre los daños ocasionados a otras instalaciones energéticas consideradas críticas y puso nuevamente el foco en el estrecho de Ormuz.
La importancia de esta ruta marítima radica en su papel para el transporte mundial de energía, por lo que cualquier interrupción prolongada podría generar consecuencias más allá del escenario militar y afectar los mercados internacionales.
Desde finales de febrero, Estados Unidos e Irán han mantenido una escalada de ataques, interrumpida únicamente por breves pausas.




