
La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció el cierre temporal del estrecho de Ormuz “hasta nuevo aviso”, una medida que Teherán vincula directamente con las intervenciones militares de Estados Unidos y la creciente inseguridad provocada en la región. Autoridades iraníes ya habían establecido que el paso permanecería restringido mientras persistieran las agresiones estadounidenses.
La fuerza naval iraní advirtió que cualquier embarcación que intente utilizar rutas no autorizadas recibirá una respuesta firme. Según el comunicado citado por Tasnim, la decisión se produjo después de que varios buques ignoraran las órdenes de navegación y uno de ellos apagara sus sistemas, poniendo en riesgo la seguridad marítima.
“El paso seguro por el estrecho de Ormuz solo será posible mediante las rutas designadas oficialmente por la República Islámica”, había advertido previamente la Guardia Revolucionaria, reafirmando la autoridad de Irán sobre esta estratégica vía.
El CGRI también responsabilizó a Washington por la tensión y dejó claro que cualquier nueva agresión contra territorio iraní tendrá una respuesta directa contra las posiciones militares utilizadas para ejecutar ataques en la región.
La advertencia incluye a Israel y a los Gobiernos que permitan emplear su territorio como plataforma para operaciones contra Irán. Teherán sostiene que quienes faciliten una agresión deberán asumir sus consecuencias políticas y militares.




