
Varios soldados estadounidenses resultaron muertos tras un ataque del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), contra el complejo militar de EEUU en Al-Rukban, Jordania, como parte de la operación «Nasr 2».
Según el comunicado número 40 del CGRI, la ofensiva fue ejecutada por las Fuerzas Aeroespaciales iraníes durante la denominada «ola 24» de la campaña de represalias.
«El ataque logró abatir a un número indeterminado de efectivos», afirmó el CGRI, que además acusó al secretario de Defensa de Estados Unidos de minimizar las cifras reales y calificó como «cobardes que emplean armamento avanzado contra civiles inocentes» a quienes Washington presenta como «héroes».
Versión de EEUU esconde cifras reales
El comunicado de Irán, también cuestionó la narrativa oficial de Estados Unidos sobre las bajas sufridas durante el ataque. En ese sentido, el CGRI afirmó que las autoridades estadounidenses estarían ocultando el alcance real de las pérdidas.
Asimismo, la organización militar iraní aseguró que ninguna nación considera héroes a quienes atacan a la población civil. Bajo esa premisa, reiteró sus acusaciones contra las operaciones militares estadounidenses y sostuvo que estas han causado víctimas entre civiles, incluidos menores de edad.
EEUU confirma la muerte de militares
El Comando Central de los Estados Unidos confirmó la muerte de tres militares tras ataques iraníes en Jordania e Irak. Según la versión estadounidense, dos efectivos fallecieron y otro permanece desaparecido tras la ofensiva del 17 de julio en Jordania, mientras un tercer soldado murió en Irak.
“El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el fallecimiento de dos miembros del servicio estadounidense y el estatus de desaparecido de uno en Jordania tras un ataque iraní el 17 de julio. Por separado, un miembro del servicio estadounidense en el norte de Irak fue asesinado en combate el 18 de julio durante una detonación”, relató el comunicado oficial.




