Dos misiles iraníes son lanzados desde una zona desértica hacia bases estadounidenses en Jordania.
Lanzamiento de misiles iraníes hacia bases estadounidenses en Jordania

Irán lanzó una operación militar a gran escala contra bases estadounidenses en Jordania, en respuesta al ataque ejecutado la noche del domingo contra la isla iraní de Larak.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) confirmó que la ofensiva combinó misiles balísticos y drones contra infraestructuras, instalaciones de mantenimiento y posiciones de cazas de Estados Unidos en las bases Rey Hussein y Al Azraq.

La Cancillería iraní condenó el bombardeo estadounidense contra Larak y sostuvo que constituye una nueva vulneración de la soberanía y la integridad territorial del país.

Según el comunicado oficial, la incursión dejó muertos y heridos, además de daños en propiedades públicas y privadas.

“El ejército terrorista de Estados Unidos volvió a atacar, la noche del domingo, algunas zonas de la isla de Larak, violando una vez más la soberanía nacional y la integridad territorial de la República Islámica de Irán. Como consecuencia del ataque, varios de nuestros valientes defensores de la patria y queridos compatriotas cayeron mártires o resultaron heridos, y se produjeron daños a bienes públicos y privados”, describe el comunicado.

Teherán defiende su derecho a la legítima defensa

El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní aseguró que las bases estadounidenses atacadas en Jordania fueron utilizadas para originar y apoyar la operación contra Larak.

La agencia iraní Fars afirmó que datos de navegación aérea indicarían que el dron estadounidense empleado en el ataque despegó desde instalaciones militares situadas en territorio jordano.

El CGRI advirtió que cualquier nueva ofensiva contra territorio iraní “recibirá respuestas aún más contundentes y severas”.

Irán responsabiliza a Estados Unidos de una nueva escalada

La Cancillería iraní denunció el ataque contra Larak como una violación del párrafo 4 del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas y reclamó al Consejo de Seguridad y al secretario general cumplir sus responsabilidades para preservar la paz y la seguridad internacional.

La nación persa responsabilizó a Estados Unidos y a cualquier parte que colabore en la preparación o ejecución de nuevas operaciones por las consecuencias de una eventual escalada, así como por la continuidad del bloqueo marítimo y la presión económica.