
Después de más de una década, el rey Abdullah II de Jordania volverá a China en una visita oficial por invitación del presidente Xi Jinping, con la mirada puesta en profundizar los vínculos entre ambos países.
Jordania busca abrir nuevas oportunidades de cooperación con China en energía limpia, innovación científica, turismo y aviación civil.
El monarca destacó el peso económico y político de Pekín y lo consideró un referente mundial en desarrollo y progreso económico.
“La arraigada relación entre el Reino Hachemita de Jordania y la República Popular China constituye una fuerte base para impulsar nuestras prioridades compartidas, así como fomentar la innovación y una mayor prosperidad para nuestros pueblos”, declaró el monarca.
La relación entre Jordania y China ha registrado avances sustanciales desde el establecimiento de su asociación estratégica en 2015, señaló Abdullah II.
En ese período, la cooperación trascendió los vínculos diplomáticos y se extendió hacia el comercio, inversiones, infraestructura, educación, atención médica e intercambios culturales.
“Además, las inversiones chinas en energía en Jordania han contribuido significativamente a nuestra estrategia de autosuficiencia y diversificación”, sostuvo Abdullah II.
Según el rey, estas ventajas, combinadas con la fortaleza económica, la experiencia tecnológica y el alcance internacional de China, abren nuevas posibilidades de colaboración.
Por ello, el país también busca consolidarse como un centro regional de manufactura y exportación conectado con el mercado internacional.
«También vemos un fuerte potencial para una cooperación más profunda con China al posicionar a Jordania como un destino cinematográfico preferido para la industria del cine chino, aprovechando nuestras capacidades de producción superiores y locaciones de rodaje únicas», destacó el monarca.




