Trazar otros mecanismos de transporte entre Moscú y Teherán, es clave para afianzar un comercio bilateral estratégico

La alianza estratégica de Rusia con Irán ha replanteado la consolidación de nuevas rutas comerciales, capaces de potencializar las ventajas económicas para ambas naciones, ante un contexto de sanciones promovidas e impuesta por Occidente.  

El surgimiento de nuevas conexiones comerciales entre Teherán y Moscú está en marcha, esencialmente, en el área ferroviaria y marítima; donde se desarrolla una amplia inversión que reduce miles de kilómetros de distancia y que pretende fortalecer una economía mundial descentralizada, así lo destaca la agencia informativa Bloomberg.

“Los dos países están gastando miles de millones de dólares para acelerar la entrega de cargas a lo largo de ríos y ferrocarriles unidos por el Mar Caspio”, detalló el medio.

En ese sentido, “sus datos de seguimiento” revelan que “docenas de buques rusos e iraníes, incluidos algunos que están sujetos a sanciones, ya navegan por la ruta”.

Las transacciones económicas entre Rusia e Irán de enero a Octubre del 2022, generaron ingresos de 4.000 millones de dólares. Sin embargo, con la consolidación del Tratado de Libre Comercio la cifra crecería exponencialmente a unos 40.000 millones de dólares, según Bloomberg.

La especialista en política exterior del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, en Londres,   Maria Shagina, sobre el surgimiento de la nueva ruta comercial explicó que «se trata de establecer cadenas de suministro a prueba de sanciones hasta el final».

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Asimismo, la experta detalló que la inversión de ambas naciones en el corredor comercial interior, oscila los 25.000 millones de dólares, con el propósito de ampliar “el flujo de bienes” que Occidente pretende eliminar.

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En ese contexto, Bloomberg enfatiza que se trata de “un ejemplo de cómo la competencia entre grandes potencias está remodelando rápidamente las redes comerciales en una economía mundial que parece destinada a fragmentarse en bloques rivales”.