
Estados Unidos e Israel anunciaron supuestos contactos diplomáticos con Beirut, sin embargo, autoridades libanesas desmintieron haber recibido notificación oficial, evidenciando contradicciones entre Tel Aviv y Washington.
El presidente Joseph Aoun planteó que cualquier proceso de diálogo deberá partir de un alto al fuego inmediato, ya que, según explicó, la prioridad es detener la escalada militar y frenar los ataques contra la población civil y la destrucción de viviendas.
Previo a las declaraciones de Líbano, el presidente de EEUU anunció en su cuenta de Truth Social que realizó conversaciones con Líbano e Israel: “Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, comenzarán formalmente un cese el fuego”, escribió Trump.
El presidente Aoun rechazó estas afirmaciones y subrayó que toda negociación será gestionada exclusivamente por el Estado libanés, reafirmando la soberanía nacional frente a presiones externas.
Por otra parte, el mandatario libanés sostuvo que la retirada de las fuerzas israelíes del territorio es una condición clave para consolidar la tregua, permitir el despliegue del ejército en la frontera y restablecer la autoridad estatal.




