
La Embajada de Rusia en el Reino Unido aseguró que el nuevo paquete de sanciones aprobado por las autoridades británicas confirma que el cambio de primer ministro no ha alterado la política de Londres hacia Moscú.
«Las más de 3400 restricciones impuestas, destinadas a infligir una ‘derrota estratégica’ a Rusia, no han logrado el resultado deseado.
La última ronda de sanciones impuestas por las autoridades británicas contra Rusia demuestra que el cambio de liderazgo político no ha tenido ningún impacto en la postura antirrusia de Londres.»
La misión diplomática añadió que, desde el inicio de la guerra en Ucrania, el Reino Unido ha mantenido una estrategia de presión económica contra Rusia.
«Desde el inicio de la operación militar especial, Gran Bretaña ha desatado una verdadera guerra económica contra nuestro país, imponiendo constantemente nuevas restricciones con la esperanza de alcanzar un objetivo efímero.»
La representación rusa sostuvo que las sanciones no han cumplido el propósito que perseguían y, por el contrario, han generado efectos negativos sobre la economía internacional.
«Cada nuevo ‘paquete’ de sanciones no hace más que confirmar que la campaña ha resultado inútil. Además, agrava el deterioro del comercio internacional, la libertad de navegación y la estabilidad financiera.»
Asimismo, la embajada afirmó que las consecuencias de estas medidas también recaen sobre la población británica.
«Los consumidores comunes, incluidos los ciudadanos británicos, sufren las consecuencias.»
Finalmente, los diplomáticos rusos insistieron en que la solución al conflicto no pasa por incrementar las sanciones ni el apoyo militar a Ucrania.
«La paz duradera y justa de la que habla Londres no se logra aumentando el suministro militar al régimen de Kiev ni incrementando la presión de las sanciones, sino eliminando las causas profundas de la crisis.»




