
El presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, aseguró que el país latinoamericano será quien determine y organice sus propias elecciones, y para ello se impulsan reformas legales y constitucionales que garanticen la estabilidad, la seguridad y la paz del pueblo.
“Este proceso soberano de transformación legislativa para garantizar las elecciones de los nicaragüenses y para los nicaragüenses. Nunca más elecciones al servicio del imperialismo, de los yanquis y al servicio de los lacayos enemigos de nuestro país”, declaro en entrevista a medios internacionales.
Aseguró que las futuras reformas electorales y constitucionales tendrán como objetivo garantizar que las decisiones sobre los comicios respondan exclusivamente a la voluntad del pueblo nicaragüense, sin presiones ni interferencias de actores externos.
“La historia de Nicaragua, esa expresión de que en este país no van a volver a haber elecciones para que ellos, los imperialistas, los enemigos del pueblo, vuelvan al poder, esa expresión es lapidaria. ¿Por qué? Porque la historia del pueblo nicaragüense ha sido la historia de lucha contra los imperios”, afirmó el funcionario nicaragüense.
Porras sostuvo que la historia del país demuestra los efectos de la intervención extranjera en distintos procesos políticos y recordó que, en décadas pasadas, potencias externas influyeron directamente en la organización de las elecciones.
Reformas fortalecerán la soberanía electoral
Asimismo, señaló que la elección de 1990 estuvo condicionada por el contexto de guerra y las amenazas contra la población, por lo que insistió en que el nuevo marco jurídico buscará preservar la paz, la estabilidad y la autodeterminación nacional.
“Las elecciones de los noventa fueron el mejor ejemplo de lo que es una pistola apuntándole a la cabeza al pueblo. Es decir, en 1990 no fue una victoria electoral; en 1990 los yanquis nos pusieron una pistola y dijeron: “Si ustedes votan por el Frente Sandinista, vamos a continuar la guerra”.
Agregó que las reformas constitucionales serían ratificadas en enero de 2027, “de acuerdo a lo que esta mandatado con la constitución nicaragüense”.
Durante la entrevista, el titular del Legislativo también destacó las relaciones entre Nicaragua y la Federación de Rusia, calificándolas como un vínculo histórico de solidaridad y cooperación.
“Somos pueblos hermanos, nosotros tenemos ese agradecimiento con el pueblo ruso”.
En ese sentido, expresó el reconocimiento del Gobierno y del pueblo nicaragüense por el respaldo recibido a lo largo de los años y manifestó su confianza en que esa relación continuará fortaleciendo el proceso soberano que impulsa el país.




