
El cielo de Bogor, en Indonesia, se llenó de nubes con intensos colores verde, rosa y azul. Las imágenes del fenómeno se difundieron rápidamente en redes sociales.
El llamativo efecto, comparado con un “cielo de algodón de azúcar”, generó asombro entre usuarios. Sin embargo, especialistas señalan que no se trata de edición digital, sino de un fenómeno real conocido como nube iridiscente.
La iridiscencia es un proceso óptico poco frecuente que ocurre dentro de la nube. A diferencia del arcoíris tradicional, este efecto se produce por la difracción de la luz solar.
“La luz se curva al atravesar diminutas gotas de agua o cristales de hielo, generando la dispersión de colores”, explican expertos. Este proceso permite observar tonalidades similares a las del espectro visible.
Para que el fenómeno sea visible, las partículas deben tener tamaños muy similares. Además, la posición del Sol y del observador influye directamente en la intensidad del brillo.
“Este tipo de nubes es poco común porque cambia rápidamente y requiere condiciones muy específicas”, señala la NASA. Incluso, fenómenos similares podrían presentarse en otros planetas con atmósferas adecuadas.




