
La petrolera estadounidense Greenland Energy vinculada al presidente, Donald Trump, descargó equipos destinados a la exploración de hidrocarburos en la costa oriental de Groenlandia sin autorización del Gobierno local.
La operación se realizó en Jameson Land (Nunap Qeqqa), en medio del rechazo de habitantes de la zona y sin que la compañía presentara los estudios ambientales y sociales establecidos por la legislación.
Ante el hecho, el Departamento de Industria y Minerales de Groenlandia emitió una “fuerte advertencia” y recordó que cualquier actividad logística vinculada a recursos minerales requiere aprobación previa.
“Cometimos un error al asumir que la autorización solo se requería dentro de la zona de licencia”, reconoció ante la televisión pública danesa DR el director general de Greenland Energy, Roderick McIllree.
Pese a la irregularidad, el Gobierno de Nuuk consideró desproporcionado ordenar el retiro inmediato de la maquinaria. Mientras tanto, la empresa proyecta enviar desde Canadá un buque con 300 contenedores adicionales el 12 de septiembre y pretende comenzar las perforaciones en octubre.
Según estimaciones del Instituto Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS), el área podría albergar unos 2.350 millones de barriles de petróleo equivalente, mientras ejecutivos de la compañía calculan que los recursos alcanzarían un valor de hasta un billón de dólares.
Residentes protestan en contra del proyecto
Más de cien personas se manifestaron contra el proyecto en Ittoqqortoormiit, localidad de apenas 325 habitantes cuya economía depende principalmente de la caza y la pesca.
Especialistas como Anne Merrild, de la Universidad de Aalborg, y Ulrik Pram Gad, del Instituto Danés de Estudios Internacionales, advierten sobre posibles impactos en la fauna y el trasfondo geopolítico de la iniciativa.
La operación coincide, además, con las reiteradas pretensiones de Trump sobre Groenlandia, territorio rico en tierras raras; frente a ello, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, remarcó que la isla no está en venta y que Dinamarca está preparada para defender su territorio.




