Rusia dio un nuevo paso en su industria aeronáutica con el primer vuelo del MS-21-310 de producción en serie construido íntegramente con componentes nacionales.
La aeronave despegó desde el aeródromo de la Planta de Aviación de Irkutsk, filial de PJSC Yakovlev, en un vuelo de prueba que forma parte del proceso de certificación.
El Ministerio de Industria y Comercio de Rusia informó que el avión completó con éxito su primera prueba en el aire, mientras el subdirector del departamento, Gennady Abramenkov, señaló que el programa de ensayos de vuelo del MS-21 ya alcanzó aproximadamente la mitad del proceso requerido para obtener la certificación.
Durante el vuelo inaugural, que tuvo una duración de 83 minutos, la tripulación evaluó la maniobrabilidad, estabilidad en diferentes condiciones y el funcionamiento de los sistemas a bordo.
La aeronave alcanzó una altitud de 6.000 metros y una velocidad aproximada de 600 kilómetros por hora, sin registrar fallos en sus equipos.
El proyecto representa una apuesta estratégica de Moscú para sustituir componentes extranjeros por tecnología propia. El MS-21-310 incorpora el motor ruso PD-14, además de sistemas de control, aviónica, equipos eléctricos y otros elementos desarrollados por empresas nacionales.
Tras completar la certificación, Rusia prevé iniciar las entregas de los aviones de producción a las aerolíneas. Actualmente, la Planta de Aviación de Irkutsk trabaja en la fabricación de un primer lote de 18 aeronaves y prepara nuevas unidades para futuros pedidos.




