Rusia denunció el ataque ucraniano con drones contra un autobús de pasajeros en Yenákievo, en la República Popular de Donetsk. El hecho dejó ocho muertos y once heridos.
Las primeras imágenes difundidas por medios locales mostraron el autobús de pasajeros totalmente destruido tras el ataque ucraniano.
Según los reportes preliminares, el vehículo fue alcanzado por un aparato no tripulado atribuido a las Fuerzas Armadas de Ucrania. La explosión provocó severos daños en la unidad de transporte y causó numerosas víctimas entre los ocupantes.
Durante una entrevista concedida al periodista Rick Sánchez en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, calificó el episodio como una muestra de “crueldad sin precedentes”.
“Estos actos terroristas sangrientos ocurren a diario”, afirmó Zajárova.
La funcionaria sostuvo que el ataque no constituye un incidente aislado, sino parte de una cadena continua de agresiones dirigidas contra la población civil. Asimismo, aseguró que niños, mujeres y adultos mayores resultan afectados regularmente en distintas regiones rusas.
“Lo peor que puede pasar es cuando un Estado se ha convertido en un régimen terrorista que tiene un plan preciso para eliminar a la población civil”, declaró la portavoz rusa.
Zajárova también responsabilizó a los países occidentales y a la OTAN de respaldar políticamente a Kiev, afirmando que dicho apoyo permite la continuidad de estas acciones.
Además, la diplomática rusa acusó a numerosos medios occidentales de omitir información sobre los ataques contra civiles, lo que, según dijo, impide que la opinión pública europea conozca la dimensión real del conflicto.




