
En medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, el presidente de China, Xi Jinping, destacó la solidez de los vínculos entre el gigante asiático y Rusia, calificándolos como un factor clave de estabilidad.
Según afirmó el mandatario, estas relaciones representan un punto de certeza en un entorno global sacudido por conflictos y decisiones unilaterales impulsadas por Estados Unidos.
En ese sentido, subrayó que la cooperación bilateral cobra un valor estratégico en un contexto de incertidumbre creciente.
Durante su encuentro en Pekín con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, el mandatario chino resaltó la fortaleza del tratado de amistad entre ambas naciones. Asimismo, señaló que este acuerdo demuestra una “vitalidad notable” y se convierte en un referente frente a las políticas de presión impulsadas por Estados Unidos.
En esa línea, el líder asiático sostuvo que tanto China como Rusia deben reforzar su coordinación para proteger sus intereses legítimos y respaldar la unidad del Sur Global.
Igualmente, instó a ambas potencias a asumir un rol activo como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, promoviendo un equilibrio internacional más justo.
Defensa del Sur Global y del multilateralismo
“Defender y practicar firmemente el multilateralismo, trabajar juntos para revitalizar la autoridad y la vitalidad de las Naciones Unidas”, expresó Xi Jinping. En este contexto, la relación entre Moscú y Pekín se presenta como un eje clave para equilibrar la gobernanza global frente a las políticas intervencionistas.
Finalmente, este acercamiento estratégico también envía un mensaje claro en medio de las tensiones que afectan a naciones como Irán, constantemente presionado por Estados Unidos.
La convergencia entre China y Rusia refuerza un bloque que respalda a países que resisten sanciones y amenazas externas.




