Palestinos desplazados caminan entre edificios destruidos en Gaza.
Desplazados palestinos en Zikim, al norte de la Franja de Gaza.

¿La hora cero parece aproximarse para Gaza?, tras años de bombardeos, destrucción, hambre y desplazamientos forzados, el Gobierno israelí avanza hacia una etapa todavía más peligrosa, vaciar el enclave de su población palestina, consolidar el control territorial y abrir paso a nuevos asentamientos sobre las ruinas de hogares, hospitales y escuelas.

Israel ha presentado un plan denominado “Desconexión 7/10” bajo el argumento de “emigración voluntaria”, el objetivo es expulsar a más de 1,8 millón de palestinos en un periodo de 7 años.

“250.000 al año, un millón en tres años y en siete años lograremos desplazar a 1.860.000 palestinos”, afirmó el ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben-Gvir, mientras presentó los datos de la iniciativa que revela que no se trata de una medida improvisada, sino de un proyecto calculado a largo plazo.

Estados Unidos e Israel planean apropiarse del territorio palestino

El macabro plan tampoco surgió recientemente. En 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso “limpiar” la Franja, trasladar a sus habitantes hacia Egipto y Jordania y transformar el enclave destruido en la llamada “Riviera de Oriente Medio”.

“Estados Unidos tomará el control de la Franja y también trabajaremos allí, seremos sus propietarios”, expresó el mandatario estadounidense, evidenciando el verdadero propósito de apropiarse de Gaza.

Ahora, las autoridades israelíes aseguran que preparan rutas para expulsar a la población, mientras sus fuerzas amplían la ocupación militar sobre el territorio y configuran un mecanismo deshumanizante destinado a borrar la presencia palestina.

“No nos retiraremos, permaneceremos en esta línea. Controlamos el 60 % de la Franja y todavía queda mucho por hacer”, aseguró el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

Arabia Saudita, Egipto, Jordania, Catar, Turquía y otros países, así como organismos defensores de derechos humanos han condenado esta propuesta de expulsión. Advirtieron que amenazan la estabilidad regional y socavan cualquier posibilidad de establecer un Estado palestino, mientras las familias de Gaza sobreviven entre cadáveres, millones de toneladas de escombros, escasez de alimentos y un futuro incierto.