
Nicaragua concluyó con éxito la primera fase de la Carretera Costanera del Pacífico, una obra estratégica de 119 kilómetros que consolida al país entre las mejores infraestructuras viales de la región.
El tramo de obra inaugurado une de manera continua el puesto fronterizo El Naranjo, en San Juan del Sur, con Masachapa, en el municipio de San Rafael del Sur. La inauguración del tramo Tupilapa–Masachapa permitió completar este importante corredor vial.
El ministro de Transporte e Infraestructura, MTI, Oscar Mojica Obregón, destacó la magnitud del proyecto.
«Esta es la obra vial más trascendental construida en la zona del Pacífico nicaragüense en el último siglo», precisó Mojica, resaltando el impacto que tendrá sobre la conectividad y el desarrollo del país.
La nueva carretera conecta los departamentos de Managua, Carazo y Rivas, facilita el acceso a 62 playas y beneficiará directamente a 1,8 millones de personas mediante la reducción de los tiempos de traslado.
Además, promueve nuevas inversiones, genera oportunidades de empleo y favorece el crecimiento de 3.930 emprendimientos turísticos y pequeños negocios, así como las actividades de más de 10.000 pescadores artesanales que operan en la costa del Pacífico.
Desarrollo con protección ambiental y visión de futuro
Como parte de su enfoque de sostenibilidad, el proyecto incorporó 44 pasos de fauna, incluidos cuatro túneles destinados a proteger el desplazamiento de especies silvestres. Asimismo, se sembraron 577.000 árboles nativos, se instalaron más de 646.000 metros cuadrados de grama vetiver para controlar la erosión y se construyeron 60 puentes y cajas puente.
La culminación de esta primera etapa sienta las bases para completar una Carretera Costanera de 335 kilómetros a lo largo del litoral pacífico nicaragüense. El proyecto forma parte de la estrategia nacional de modernización de la infraestructura, que en las últimas dos décadas ha ampliado la red vial pavimentada a más de 5.600 kilómetros.




