
La República Popular Democrática de Corea lanzó alrededor de 10 misiles balísticos de corto alcance hacia el mar del Este, como parte de un nuevo ejercicio militar, en un momento en el que Washington redujo sus maniobras con Seúl y Trump busca reabrir el diálogo con Kim Jong-un.
Acercamiento de Washington a Corea
Previo a las maniobras militares de Pyongyang, el presidente de Estados Unidos había ordenado recortar los ejercicios Ulchi Freedom Shield con Corea del Sur, los cuales pasaron de 11 a 5 días.
Una medida que según Trump, se realizaba por su relación con Kim Jong-un y consideró que las maniobras enviaban una “señal totalmente inapropiada y hostil” a la RPDC.
Aunque Washington presenta la reducción de los ejercicios como una señal hacia Pyongyang, la República de Corea demuestra su firmeza y mantiene su capacidad militar activa frente a dos países, cuyas maniobras conjuntas considera desde hace años ensayos para una eventual invasión.
Pyongyang cuestiona la alianza
Por su parte, la directora del Departamento de Asuntos Generales del Partido de los Trabajadores de Corea, Kim Yo-jong, cuestionó la dependencia militar de Seúl respecto a Washington y sostuvo que recorte de las maniobras evidencia el desequilibrio de la alianza.
“Con una sola palabra de Trump, Seúl se ha visto en la lamentable situación de tener que desmantelar los ejercicios militares que más disfrutaba”, declaró la dirigente mediante la agencia estatal KCNA.




