
El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, publicó imágenes en el que muestra las obras de un complejo destinado a ejecutar a palestinos condenados por terrorismo en tribunales militares.
“Prometí empeorar las condiciones de los terroristas en prisión, y lo hemos cumplido. Prometí aprobar la ley de pena de muerte para terroristas, y lo hemos hecho. Y ahora el corredor de la muerte y el centro de ejecución también están empezando a tomar forma”, expresó.
La legislación, aprobada por la Knesset por 62 votos contra 48, establece la pena capital como sentencia para determinados delitos juzgados por tribunales militares, salvo circunstancias especiales que permitan imponer cadena perpetua.
Según las críticas a la norma, su formulación protege en la práctica a extremistas judíos al limitar su aplicación a asesinatos cometidos con la “intención de negar la existencia del Estado de Israel”.
Ben-Gvir, sancionado por Reino Unido, Francia e Irlanda, también provocó rechazo internacional tras pedir recientemente asesinatos selectivos en Gaza.
“Creo que deberíamos realizar entre 30 y 40 asesinatos selectivos por noche”, declaró, antes de afirmar, “hay gente ahí que no merece vivir… Ni siquiera son personas”.
Condena internacional contra Israel
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó esas expresiones de “atroces”, “indignantes”, “deshumanizantes” y “peligrosas”, mientras Francia y Alemania también las condenaron.
El ministro británico Ed Miliband calificó la medida como un “acto inaceptable y destructivo” y sostuvo que “todos los asentamientos perjudican” la solución de dos Estados. Además, afirmó que estas construcciones “constituyen una flagrante violación del derecho internacional”.




