Imagen de archivo del Consejo de Seguridad de la ONU.
Imagen de archivo del Consejo de Seguridad de la ONU.

El uso de bases e infraestructura europeas para apoyar las agresiones militares de Estados Unidos contra Irán podría generar responsabilidades internacionales para los Estados involucrados y consecuencias penales individuales para funcionarios que hayan participado en esas acciones.

El señalamiento fue formulado por el embajador iraní ante la ONU, Qolamhosein Darzi, en una carta dirigida al secretario general, António Guterres, y al Consejo de Seguridad.

En el documento, cuestionó las declaraciones realizadas el 23 de septiembre de 2026 por el secretario general de la OTAN sobre el empleo de instalaciones europeas.

Darzi citó que, el jefe de la Alianza Atlántica, desde el 28 de febrero se habían efectuado unas 5.000 incursiones desde bases europeas en respaldo de la denominada “Operación Furia Épica”.

Para Teherán, estas declaraciones evidencian el papel relevante que habrían desempeñado el territorio y las instalaciones europeas en el respaldo a las acciones militares estadounidenses.

Por ello, el diplomático sostuvo que los responsables de planificar, preparar, facilitar o ejecutar esas operaciones podrían afrontar consecuencias por su eventual participación en actos que Irán considera agresión y crímenes de guerra.

La representación iraní afirmó que estas conductas podrían vulnerar la Carta de la ONU y relacionarse con la asistencia o participación en un acto de agresión, conforme a la Resolución 3314 de la Asamblea General, titulada “Definición de agresión”.