Billetes de euros atados a una soga, en una imagen de referencia
Billetes de euros atados a una soga, en una imagen de referencia que ilustra las tensiones en torno al presupuesto de la Unión Europea.

La aprobación del presupuesto de la Unión Europea requiere el respaldo unánime de sus 27 Estados miembros, pero las negociaciones avanzan entre posiciones enfrentadas sobre el tamaño y el destino de los fondos.

Alemania, Países Bajos, Suecia, Dinamarca, Austria y Finlandia se oponen a aumentar el presupuesto y mantienen una posición contraria a una mayor emisión de deuda conjunta, de acuerdo a una carta a la que tuvo acceso Financial Times.

En el otro extremo, un grupo de 17 Estados, entre ellos España e Italia, reclama aumentar la financiación destinada a la agricultura y el desarrollo regional, además de elevar el presupuesto por encima de los 2 billones de euros planteados por la Comisión.

Algunos de estos países también defienden una mayor emisión de deuda conjunta, una posibilidad rechazada por Berlín y sus aliados dentro de las negociaciones presupuestarias.

Francia, por su parte, propone recurrir a nuevos impuestos a escala de la UE, con gravámenes vinculados al carbono, los residuos electrónicos, el tabaco y las grandes empresas.

Sin embargo, estas propuestas han encontrado resistencia de los gobiernos nacionales, que no están dispuestos a ceder en esta materia ante Bruselas.

Irlanda, que ejerce actualmente la presidencia rotatoria de la UE, deberá presentar una propuesta de compromiso a mediados de octubre para intentar conciliar las posiciones enfrentadas entre los 27 Estados miembros.