Imagen de referencia que muestra a El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Imagen de Archivo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Imagen de Archivo.

El viceministro de Asuntos Exteriores de la República Popular Democrática de Corea, Kim Son Gyong, acusó ante la 81.ª Asamblea General de la ONU a Washington y Seúl de intensificar su cooperación militar y de generar un escenario cada vez más peligroso en la península coreana.

Kim sostuvo que Washington y sus aliados están aumentando de manera sistemática los escenarios de una eventual guerra nuclear contra la RPDC, al tiempo que desarrollan ejercicios militares y despliegan nuevas capacidades armamentísticas en la península y sus alrededores.

Kim también acusó a Washington de respaldar las aspiraciones de Seúl para disponer de submarinos de propulsión nuclear y denunció el despliegue de nuevos misiles, drones e instalaciones militares.

Frente a este escenario, el viceministro defendió el arsenal nuclear de la República Democrática de Corea (RPDC) como elemento de disuasión.

Afirmó que las capacidades estratégicas de la RPDC han impedido, según su interpretación, que las crecientes tensiones desemboquen en un conflicto armado y reiteró que Pyongyang no modificará su posición de Estado poseedor de armas nucleares.

“El elemento disuasorio nuclear de la RPDC es una fuerza irresistible y un poder absoluto con el que salvaguardar nuestra soberanía, seguridad y paz frente a cualquier agresión o amenaza exterior”, declaró Kim, quien sostuvo que la política nuclear coreana está establecida de manera permanente en su legislación y que no será abandonada.

En la parte final de su intervención, Kim reclamó una transformación del sistema multilateral y pidió una ONU más representativa, imparcial y basada en la igualdad soberana de los Estados.

También defendió el multilateralismo y la multipolaridad como tendencias de la época y afirmó que Pyongyang continuará respaldando a los países que defienden la independencia y un nuevo orden internacional.