
Gaza se ha convertido en un lugar donde miles de niños han sido asesinados, perdido extremidades o intentan sobrevivir entre la destrucción de Israel, increpó el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, durante el Debate General del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
“Hoy en día, Gaza no solo es el cementerio infantil más grande del mundo, sino también el lugar con la tasa más alta de amputaciones infantiles del mundo”, denunció.
Los hospitales de Gaza enfrentan graves dificultades por la falta de combustible, que ha dejado fuera de servicio a más del 70 % de sus generadores, según las cifras expuestas por Erdogan, durante su intervención en la ONU.
“En los últimos tres años, hemos perdido a 74.000 de nuestros hermanos y hermanas, la mayoría mujeres y niños. Eso sí, los perdimos a causa de lo que consideramos actos de terrorismo de Estado por parte de Israel”, acusó.
Pese al alto el fuego, los ataques y las muertes en Gaza no han terminado. Más de 1.500 gazatíes han muerto desde entonces, expresó Erdogan y acusó al gobierno de Benjamín Netanyahu de negarse a detener la ocupación.
Ante ello, pidió iniciar cuanto antes la reconstrucción del enclave y aumentar la presión internacional sobre Israel.
“Ahora debemos comenzar la reconstrucción de Gaza lo antes posible. En este sentido, les pido que ejerzan mayor presión, más presión sobre Israel”.
Asimismo, reiteró su respaldo a un Estado palestino independiente basado en las fronteras de 1967 y con Jerusalén Este como capital.
“Los niños de Gaza deben estar a salvo. Cuando los niños palestinos miren al cielo, verán cometas volando libremente, no aviones de combate, vehículos aéreos no tripulados ni drones”, expresó.




