
Argentina busca atraer inversiones hacia sectores como la energía, la minería y los alimentos, mientras su economía mantiene señales de debilidad en áreas claves.
Durante su visita a Nueva York, el presidente Javier Milei intentó proyectar al país como una oportunidad para el capital extranjero, pese a la caída de la industria, el menor consumo y las dificultades del mercado laboral.
“Argentina es la nueva tierra prometida”, afirmó Milei al ser consultado sobre sus reuniones con inversores en Nueva York y las perspectivas de atraer nuevos capitales al país, al margen de la 81.ª sesión de la Asamblea General de la ONU.
Industria y consumo muestran debilidad
Los últimos datos oficiales muestran un escenario desigual en Argentina. La economía creció 2% frente al segundo trimestre de 2025, pero el PIB cayó 0,6% respecto de los primeros tres meses de 2026.
La industria manufacturera, retrocedió 5% interanual en julio, mientras las fábricas utilizaron apenas 58,2% de su capacidad instalada, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina(INDEC).
El deterioro también alcanza al consumo. Las ventas de los centros comerciales cayeron 4,9% interanual en junio y acumularon un descenso de 2,7% durante el primer semestre.
Frente a mayo, la contracción fue de 6,2%. Al mismo tiempo, la tasa de desempleo llegó al 7,9% en el segundo trimestre, otro de los indicadores que reflejan las dificultades que todavía atraviesan los hogares argentinos.
Milei promete crecimiento y menos pobreza
Frente a esos indicadores, Milei defendió su política económica y aseguró que su prioridad sigue siendo mantener el crecimiento, reducir la inflación y disminuir la pobreza.
El mandatario sostiene que Argentina atraviesa una transformación que permitirá ampliar la llegada de inversiones y aprovechar sus recursos estratégicos.
“Las prioridades son siempre las mismas, que la economía siga creciendo, que la inflación siga bajando y así la pobreza siga cayendo”, afirmó el presidente.
La apuesta del Gobierno pasa ahora por convencer a los inversores de que energía, minerales críticos y alimentos pueden convertir al país en un destino atractivo para nuevos capitales.




