Presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ante la Asamblea General de la ONU/ 2026
Presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ante la Asamblea General de la ONU/ 2026

Estados Unidos quiere que Irán vuelva a negociar, pero antes tendrá que resolver un problema que Washington mismo ayudó a crear: la falta de confianza. Así lo planteó el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, durante una extensa entrevista con un medio estadounidense, en la que recordó que su país alcanzó acuerdos con Washington, regresó varias veces a la mesa de diálogo y, aun así, terminó enfrentando nuevas sanciones y ataques militares.

“Estamos negociando. ¿Por qué nos atacan al mismo tiempo?”, cuestionó Pezeshkian.

Irán pone sobre la mesa los acuerdos rotos

Pezeshkian recordó un antecedente clave: el acuerdo nuclear de 2015. Tras meses de negociaciones, Estados Unidos se retiró unilateralmente del pacto en 2018 durante el primer mandato de Donald Trump. Irán volvió posteriormente a conversar con Washington, pero, según el mandatario, los ataques comenzaron mientras esas negociaciones todavía estaban en marcha.

El presidente iraní afirmó que incluso después de los bombardeos Teherán regresó a las conversaciones. En ese período, señaló, fueron asesinados altos mandos, científicos y dirigentes iraníes. También denunció el ataque contra una escuela que dejó alrededor de 168 estudiantes muertos y heridos.

Pese a ello, Pezeshkian aseguró que Irán volvió nuevamente a negociar y alcanzó otro entendimiento que tampoco fue respetado.

“Lo escribimos y lo firmamos. Está claro”, dijo el mandatario al explicar por qué Teherán reclama ahora garantías antes de asumir nuevos compromisos.

El programa nuclear volvió a ocupar buena parte de la entrevista. Frente a la presión para que Irán renuncie a cualquier aspiración de fabricar una bomba atómica, Pezeshkian respondió cuestionando la premisa misma de la exigencia estadounidense.

“¿Cuándo dijimos que buscamos armas nucleares?”, respondió contundente.

Pezeshkian sostuvo que desarrollar armas nucleares es haram bajo la doctrina religiosa defendida por las autoridades iraníes y aseguró que Teherán está dispuesto a negociar nuevamente mecanismos de inspección dentro del Tratado de No Proliferación Nuclear.

El mandatario también recordó que instalaciones nucleares iraníes estaban sometidas a supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica cuando fueron atacadas por Estados Unidos e Israel.

Irán mantiene abierta la negociación

Pese a las diferencias con Washington, Pezeshkian aseguró que Irán todavía apuesta por una salida negociada. Confirmó que existe una propuesta para reducir las tensiones y avanzar por etapas hacia la reapertura del Estrecho de Ormuz. Si Estados Unidos acepta el entendimiento, dijo, el proceso puede comenzar de inmediato y extenderse después a otros asuntos, incluido el programa nuclear.

Pero Teherán exige garantías. Pezeshkian insistió en que no basta con volver a sentarse a negociar si continúan las sanciones, las amenazas y el riesgo de nuevos ataques. Para Irán, cualquier acuerdo pasa primero por recuperar una confianza que considera quebrada por años de incumplimientos y confrontación.

“No queremos luchar, pero si nos atacan, nos defenderemos”, advirtió.

El presidente iraní aseguró que su país no busca una guerra y mantiene abierta la vía diplomática. Sin embargo, dejó claro que esa disposición no significa renunciar a responder militarmente ante una nueva ofensiva.