
China fortalece una nueva red comercial entre Asia y Europa mediante la ampliación de sus conexiones ferroviarias y marítimas con Asia Central.
En este proceso, la Base de Cooperación Logística China-Kazajstán, en Lianyungang, se consolida como un enlace entre la costa oriental de China y los mercados de Asia Central y Europa.
Desde allí, las mercancías pueden avanzar hacia Kazajstán, Rusia, Turquía y otros destinos europeos, ampliando los corredores comerciales de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Una ruta que conecta China con nuevos mercados
La plataforma, inaugurada en 2014, ya ha operado más de 8.000 trenes internacionales y cuenta con capacidad para movilizar hasta 410.000 contenedores TEU al año.
Desde sus instalaciones salen productos chinos como automóviles, repuestos, electrodomésticos y módulos fotovoltaicos, mientras ingresan trigo, minerales, fertilizantes y otros productos de Asia Central.
El crecimiento también se refleja en el comercio entre China y Kazajstán. Durante el primer semestre de 2026, el transporte ferroviario entre ambos países alcanzó 18,7 millones de toneladas, un 9 % más que en el mismo periodo del año anterior. Además, las exportaciones kazajas hacia China aumentaron 20 %, hasta llegar a 8,5 millones de toneladas.
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A la vez, el intercambio comercial entre China y Kazajstán sumó 32.400 millones de dólares durante los primeros siete meses de 2026, un aumento del 24,1 %, según el Ministerio de Comercio e Integración de Kazajstán.
Este movimiento muestra que Lianyungang ya no funciona solo como un punto de paso, sino como una plataforma para conectar productores y mercados de distintos países.
La expansión de esta red también incorpora otras rutas, como el Corredor Medio, los trenes China-Europa y las conexiones hacia Irán y el Golfo Pérsico.




