Javier Milei durante una intervención pública como presidente de Argentina.
Javier Milei, presidente de Argentina/ Archivo

El Gobierno de Javier Milei defiende abiertamente que capitales extranjeros puedan comprar tierras en Argentina, incluida la Patagonia, como parte de su política de apertura a la inversión foránea.

La administración sostiene que estas operaciones permitirán atraer capital y desarrollar actividades productivas.

Desde la Casa Rosada, el vocero presidencial argentino, Adrián Ravier, defendió la venta de tierras a inversores extranjeros y aseguró que “vender una tierra en la Patagonia no significa que esa parte de la Patagonia deja de ser Argentina”.

El funcionario sostuvo que este tipo de operaciones existe a lo largo de la historia del país y que se encuentra contemplado por la Constitución. Así, defendió que inversores extranjeros adquieran propiedades dentro del territorio nacional.

Para el Gobierno, permitir la llegada de capital extranjero al mercado de tierras puede favorecer nuevas inversiones y actividades productivas. La administración de Milei mantiene así su apuesta por flexibilizar el acceso de inversores foráneos a propiedades rurales argentinas.

La Patagonia se extiende por más de un millón de kilómetros cuadrados entre Chile y Argentina, a ambos lados de la Cordillera de los Andes. La región alberga una de las mayores superficies de pastizales de Sudamérica y constituye uno de los principales sumideros de carbono del planeta después de la Amazonía.