
El canciller de Irán, Abbas Araqchí, pidió responsabilidades internacionales por los daños ambientales provocados durante agresiones militares contra infraestructuras energéticas y nucleares.
En una conferencia celebrada este domingo en Teherán, sostuvo que la protección del medio ambiente debe traducirse en mecanismos concretos de prevención, reparación y rendición de cuentas.
Araqchí atribuyó a ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones petroleras, energéticas y nucleares iraníes graves riesgos para el entorno y la salud pública. Señaló que los incendios y la liberación de compuestos peligrosos pueden contaminar el aire, el suelo, las fuentes de agua y, posteriormente, la cadena alimentaria.
El canciller advirtió que las consecuencias de estos episodios pueden prolongarse durante años o décadas, incluso después del fin de los combates. Según explicó, la destrucción de recursos hídricos, bosques, tierras agrícolas y hábitats naturales deja efectos que trascienden las pérdidas económicas inmediatas.
“No debemos permitir que los agresores escapen de la responsabilidad por sus acciones”, afirmó Araqchí.
Teherán propuso fortalecer las normas internacionales, crear mecanismos científicos independientes para evaluar los daños y ampliar la cooperación para restaurar ecosistemas afectados. Irán también respaldó que el ecocidio sea considerado un crimen internacional independiente.
Araqchí sostuvo además que la paz, la seguridad, la salud y el medio ambiente están estrechamente relacionados. Por ello, reclamó que el derecho internacional contemple tanto los efectos inmediatos como las consecuencias prolongadas de las operaciones militares sobre las poblaciones y las futuras generaciones.




