Donald Trump y Ursula von der Leyen sentados durante una reunión bilateral sobre las relaciones entre Estados Unidos y Europa.
Presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión bilateral celebrada el 27 de julio de 2025 en Escocia

Luego de que Rusia informará que suministrará petróleo y productos derivados a los mercados internacionales, en momentos de fuerte presión sobre el abastecimiento energético global. Estados Unidos y varios gobiernos europeos entraron en una disputa.

Mientras Washington ha calificado de “extraordinario” y defendido el acuerdo como una decisión favorable, dirigentes de la Unión Europea reclaman mantener la presión económica sobre Moscú.

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Kaja Kallas, aseguró que Europa mantendrá las restricciones contra Rusia. Asimismo, el primer ministro finlandés, Petteri Orpo, describió la medida como una enorme decepción y pidió nuevas sanciones por los ingresos que aportaría a Moscú.

Berlín también reafirmó esa postura, Steffen Meyer el portavoz del canciller Friedrich Merz anunció que Alemania trabaja con sus socios en medidas adicionales.

En paralelo, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, calificó de hipócritas las críticas europeas, durante una entrevista con Fox News.

«Los europeos han dado a Rusia mucho dinero, porque no pueden dejar de depender de la energía rusa. Su política energética ha sido un fracaso” sostuvo el funcionario.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió a los cuestionamientos en Truth Social y sostuvo que la UE pagó a Rusia 250.000 millones de dólares por energía.

Rusia adelanta la apertura de sus exportaciones para contribuir a estabilizar el mercado

El pacto contempla el envío inmediato de más de 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial, con entregas posteriores crecientes.

Rusia confirmó su disposición a aportar petróleo y derivados para contribuir a la estabilidad energética global.

El viceprimer ministro ruso, Alexánder Novak anunció que Moscú comenzará a levantar su prohibición de exportación antes de los plazos previstos.

“Rusia está dispuesta a suministrar volúmenes adicionales de diésel al mercado estadounidense, así como a todos nuestros socios”, afirmó Novak.

La controversia ocurre mientras Europa intenta reducir sus compras a Rusia, aunque conserva una dependencia energética que alimenta el debate.

En ese escenario, Moscú presenta su oferta de combustible como una contribución al abastecimiento global, mientras Washington y las capitales europeas mantienen posiciones enfrentadas.