
El ministro de Asuntos Exteriores de Burkina Faso, Karamoko Jean Marie Traoré, llevó a la 81.ª Asamblea General de la ONU un duro mensaje de la Confederación de Estados del Sahel (AES) contra los dobles raseros, la dominación y lo que calificó como prácticas neocolonialistas en las relaciones internacionales.
Traoré defendió la alianza entre Burkina Faso, Malí y Níger como una ruptura con décadas de dependencia y tutela. Según afirmó, la dinámica confederal no representa aislamiento, sino la decisión de los tres países de asumir su propio destino y avanzar hacia una mayor soberanía política, económica y militar.
“Un pueblo, un espacio, un destino”, repitió el canciller al reivindicar la construcción de estructuras comunes en seguridad, economía, inversión, desarrollo y comunicación.
Los dobles raseros en la ONU
Uno de los principales blancos de su discurso fue el actual sistema multilateral. Traoré sostuvo que la confianza en Naciones Unidas se ha erosionado por “dobles raseros, posiciones sesgadas, injusticias institucionalizadas y la instrumentalización de instituciones y procedimientos”.
“La confianza no puede renacer en una organización que invoca la ley para algunos y tolera la arbitrariedad para otros”, afirmó, al reclamar una ONU donde los Estados sean tratados en condiciones de igualdad y no en función de su poder.
África exige romper con las herencias del colonialismo
Traoré vinculó el proyecto de la AES con una transformación más profunda de África y cuestionó las estructuras internacionales que, en su opinión, mantienen relaciones de dependencia.
El canciller defendió una África capaz de “elegir su propio camino” y ser “dueña de su destino”, al tiempo que reclamó una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, mayor transparencia y una redistribución de las voces, responsabilidades y poderes dentro del sistema multilateral.
Burkina Faso reafirma respaldo a Palestina
Sobre Oriente Medio, Traoré expresó la preocupación de Burkina Faso por la situación del pueblo palestino y el sufrimiento de la población civil de Gaza.
El ministro reafirmó el respaldo de su país a una solución política basada en dos Estados que convivan en paz y seguridad, de acuerdo con el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas. La cuestión palestina ocupa un lugar central en la agenda del 81.º período de sesiones de la Asamblea General.
Nicaragua y Cuba: rechazo a las medidas coercitivas
Traoré también puso sobre la mesa a Nicaragua y Cuba, al denunciar las consecuencias de las medidas coercitivas unilaterales sobre sus poblaciones.
“Preocupa a Burkina Faso las consecuencias de las medidas coercitivas unilaterales contra determinados Estados, en especial Cuba y Nicaragua, cuyas repercusiones afectan directamente a la población”, afirmó.
En ese sentido, reclamó que se dé mayor peso al diálogo, la cooperación y el respeto mutuo entre los Estados, dentro de una visión de las relaciones internacionales que, según su discurso, debe alejarse de las presiones y las imposiciones.




