
Investigadores de Rusia anunciaron un prometedor avance en la lucha contra el cáncer al desarrollar un innovador sistema de administración de medicamentos basado en nanocontenedores.
En pruebas experimentales, la tecnología demostró una eficacia hasta diez veces superior a la de la quimioterapia convencional, al mejorar la distribución del fármaco y potenciar su acción sobre los tumores.
El desarrollo fue liderado por el equipo del académico Serguéi Déev, del Instituto de Química Bioorgánica de Moscú, utilizando doxorrubicina, un potente medicamento que destruye el ADN de las células cancerosas.
No obstante, su aplicación tradicional también afecta tejidos sanos y presenta dificultades para disolverse en agua, lo que limita su transporte dentro del organismo.
Para superar esas limitaciones, los científicos encapsularon la doxorrubicina en diminutos nanocontenedores capaces de desintegrarse rápidamente al entrar en contacto con el torrente sanguíneo.
Este mecanismo facilita que el medicamento atraviese los vasos sanguíneos, alcance el espacio entre las células y penetre con mayor profundidad en el tejido tumoral, actuando directamente sobre las células malignas.
«La eficacia del enfoque en un modelo de metástasis tempranas de melanoma en pulmones, supera en un orden de magnitud a la eficacia de la quimioterapia tradicional», señala el informe presentado por el equipo encabezado por Déev.
Los nanocontenedores fueron fabricados a partir de estructuras conocidas como andamios organometálicos. Durante la investigación, los especialistas comprobaron que los metales de estos compuestos son sustituidos con rapidez por los iones fosfato presentes en la sangre, lo que provoca la desintegración de las cápsulas y la liberación controlada del fármaco cerca de los vasos que irrigan el tumor.
Los hallazgos fueron presentados en la conferencia internacional Biología de Ingeniería y Biofarmacéutica, celebrada del 28 al 31 de julio en la ciudad rusa de Novosibirsk.




