Kim Jong-un, líder norcoreano, frente a un fondo rojo durante un acto oficial.
El líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-un.

La República Popular Democrática de Corea (RPDC) advirtió que responderá con firmeza ante cualquier provocación militar de Seúl.

Según la agencia estatal KCNA, Pionyang denunció 201 disparos de advertencia y 2.870 avisos por altavoces realizados por Seúl, acciones que considera una amenaza para sus tropas.

El mariscal Pak Jong-chon, asesor del Ministerio de Defensa Nacional, ordenó actuar ante cualquier agresión que ponga en peligro al personal militar.

«No es momento de limitarse a una guerra de palabras«, afirmó, al exigir una «acción inmediata y decidida» frente a posibles provocaciones.

Asimismo, el alto mando inspeccionó las fortificaciones fronterizas destinadas a mantener cerrada permanentemente la línea divisoria y convertirla en una «fortaleza inexpugnable».

Además, rechazó las acusaciones surcoreanas sobre presuntas incursiones de soldados norcoreanos, calificándolas de «afirmación deliberada, premeditada y absurda».

Por su parte, Kim Yo-jong, hermana del líder Kim Jong-un y dirigente del Partido de los Trabajadores, denunció la creciente tensión militar en la zona.

La funcionaria confirmó que nuevas unidades de fuego de la RPDC «han ocupado sus posiciones de disparo«, reforzando la vigilancia y la capacidad de respuesta ante posibles amenazas.