
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para suspender la aplicación de diversas sanciones, restricciones y aranceles contra Rusia contemplados en una nueva legislación aprobada en septiembre.
La medida afecta a la denominada Ley Lindsey O. Graham de Sanciones contra Rusia e Irán, que amplía las restricciones económicas contra Moscú y contempla penalizaciones comerciales para países que compren determinados productos energéticos rusos o faciliten la evasión de sanciones.
Entre las disposiciones previstas figuraban aranceles adicionales del 500 % sobre productos procedentes de Rusia, así como gravámenes del 100 % a bienes de los principales compradores de petróleo y gas rusos. La orden presidencial suspende la aplicación de esas medidas mientras permanezca vigente la exención.
Trump justificó su decisión al afirmar que la suspensión de las disposiciones de la ley responde al interés nacional estadounidense.
El documento establece que las exenciones podrán mantenerse hasta que el presidente o los funcionarios autorizados determinen que corresponde adoptar nuevas medidas.
La decisión supone un giro en la aplicación de la legislación impulsada por el fallecido senador republicano Lindsey Graham, que buscaba aumentar la presión económica sobre Moscú.
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Trump había firmado el proyecto el 18 de septiembre, ampliando las herramientas legales para imponer sanciones y restricciones comerciales.
Desde el Kremlin habían advertido que las sanciones adicionales constituirían acciones hostiles y complicarían los esfuerzos para alcanzar una solución pacífica al conflicto en Ucrania.
La suspensión de nuevas medidas abre ahora un nuevo capítulo en las relaciones económicas entre Washington y Moscú.




