
Irán avanza hacia nuevas restricciones en el estrecho de Ormuz que impedirían el tránsito de embarcaciones vinculadas a Estados Unidos, Israel y otros países considerados hostiles por Teherán. La Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní aprobó este domingo los lineamientos generales del proyecto sin votos en contra.
La iniciativa busca reforzar el control iraní sobre una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, por donde antes del actual conflicto transitaba aproximadamente una quinta parte de los cargamentos mundiales de petróleo y gas natural licuado.
El texto preliminar también prevé multas de hasta el 20 % del valor de la mercancía para quienes incumplan las disposiciones. La medida surge después de meses de enfrentamiento con Estados Unidos e Israel.
En paralelo, Irán y Omán se encuentran en la fase final de un acuerdo para establecer nuevas rutas de navegación por el estrecho. Teherán, sin embargo, sostiene que ese entendimiento por sí solo no será suficiente para normalizar el tránsito mientras Estados Unidos no cumpla una serie de condiciones.
Entre las exigencias planteadas por las autoridades iraníes figuran compensaciones por los ataques sufridos, el levantamiento de sanciones y del bloqueo contra Irán, así como el fin de las amenazas y acciones militares estadounidenses.
El proyecto parlamentario representa así un intento de convertir el control ejercido por Irán durante el conflicto en un nuevo marco permanente para el tránsito por Ormuz, con restricciones específicas contra sus principales adversarios.




