
Irán reafirmó su apuesta por la diplomacia para resolver la crisis en el golfo Pérsico, con una posición que cuestiona directamente la presencia militar extranjera en la región. Durante una comparecencia conjunta con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, el canciller Abbas Araghchi atribuyó a Estados Unidos la inseguridad en el estrecho de Ormuz y propuso avanzar hacia un mecanismo de seguridad entre los países vecinos.
“Acogemos cualquier iniciativa que conduzca a una seguridad desde dentro, sin la presencia de fuerzas extranjeras, y la consideramos el camino correcto”, afirmó durante la rueda de prensa conjunta.
La propuesta cuestiona el papel de las potencias que despliegan fuerzas militares en el golfo bajo el argumento de protegerlo. Para Teherán, discutir la seguridad de Ormuz también implica discutir esa presencia extranjera y sus consecuencias.
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El encuentro permitió además revisar proyectos de comercio, energía y transporte, y definir nuevos pasos de coordinación en Naciones Unidas y otros organismos. Lavrov expresó su disposición a apoyar una solución negociada al conflicto entre Irán y Estados Unidos.
«Hemos analizado la situación que se formó como resultado de la agresión no provocada de Estados Unidos e Israel contra Irán. Reiteré, una vez más, la disposición de nuestro país a contribuir a la búsqueda de soluciones mutuamente aceptables para salir de esta crisis creada».
La advertencia de Irán a Netanyahu
Un día antes del encuentro, el canciller iraní, Abbas Araghchi, respondió en X a Netanyahu, quien había agradecido el respaldo de Donald Trump y hablado de completar una misma misión. El diplomático del país persa recordó los enfrentamientos anteriores y alertó sobre el costo de intentar otra escalada.
“La última vez que quisiste ‘terminar el trabajo’, Irán emergió aún más fuerte”, advirtió Araghchi.
El ministro también acusó a Netanyahu de empujar a Estados Unidos hacia otra guerra para evitar la cárcel.




