
La construcción de un centro de cuarentena para el ébola financiado por Estados Unidos en Kenia fue suspendida por orden de las autoridades sanitarias, en medio de una creciente controversia legal y social que ha puesto en entredicho la viabilidad del proyecto.
La decisión se produjo tras una serie de resoluciones judiciales que cuestionan tanto el proceso de ejecución como los posibles riesgos asociados a la instalación.
El Ministerio de Salud keniano confirmó la paralización de las obras después de que el titular de la cartera, Aden Duale, compareciera ante el Tribunal Superior de Nairobi.
La medida llegó luego de que la jueza Patricia Nyaundi lo declarara culpable de desacato por incumplir una orden previa que exigía detener los trabajos mientras se evaluaban los recursos presentados contra el proyecto.
“El secretario del gabinete aseguró al tribunal que todas las actividades de construcción se habían detenido por completo y expresó su pesar por cualquier percepción de incumplimiento de las órdenes judiciales”, señaló el ministerio en un comunicado divulgado tras la audiencia.
La instalación estaba prevista en la base aérea de Laikipia, en la ciudad de Nanyuki, unos 200 kilómetros al norte de Nairobi, y sería construida con una inversión de 13,5 millones de dólares financiados por Washington.
La organización jurídica Instituto Katiba presentó una demanda en mayo argumentando que el centro podría representar un riesgo para la salud pública en un país que nunca ha registrado casos de ébola.
Aunque Duale sostuvo ante la corte que las decisiones del ministerio se basan en evidencia científica y criterios técnicos, aseguró que la cooperación prevista con Estados Unidos fue suspendida de manera inmediata tras la emisión de las medidas cautelares.




