
La central nuclear de Zaporozhie, considerada la más grande de Europa, quedó completamente sin suministro eléctrico tras la interrupción de su última línea de alimentación externa.
La administración de la planta informó que las instalaciones pasaron a depender de generadores diésel de emergencia para mantener operativos sus sistemas esenciales.
De acuerdo con el reporte oficial difundido en redes sociales, el corte se produjo por una avería en la línea eléctrica Ferrosplavnaya-1 de 330 kilovoltios, encargada de abastecer las necesidades energéticas internas de la instalación. Como consecuencia, la planta perdió toda conexión con la red eléctrica externa.
«La central nuclear de Zaporozhie se encuentra completamente sin energía: los generadores diésel de reserva están en funcionamiento», comunicó la dirección de la instalación.
Asimismo, señaló que los equipos de respaldo fueron activados de inmediato para garantizar la estabilidad operativa del complejo nuclear.
Posteriormente, las autoridades de la planta aseguraron que los sistemas de seguridad funcionaron con normalidad y que no se registraron fallos técnicos durante la emergencia.
Además, precisaron que los niveles de radiación tanto dentro de las instalaciones como en la zona de observación permanecen dentro de los parámetros naturales y no superan los límites establecidos.
El incidente ocurre en un contexto de alta tensión en la región. La central nuclear de Zaporozhie y la ciudad de Energodar han sido objeto frecuente de ataques desde el inicio del conflicto.
Aunque entró en vigor un alto el fuego local para facilitar la reparación de líneas eléctricas y reducir el riesgo de un accidente nuclear, la tregua fue vulnerada por un ataque con dron atribuido a las Fuerzas Armadas de Ucrania, hecho que dejó cinco militares rusos heridos de diversa gravedad.




