
La portavoz de Rusia, María Zajárova, cuestionó con firmeza las recientes declaraciones del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, quien afirmó que Irán planeaba un “nuevo Holocausto”, calificando esta comparación como una grave distorsión de la historia.
Netanyahu aseguró que, existen amenazas contra Israel y sostuvo que Teherán pretendía destruir al país con armamento nuclear y misiles balísticos. En ese sentido, insistió en que los hechos históricos no pueden ser alterados por intereses políticos actuales.
“Comparar estos escenarios con Auschwitz no solo es inapropiado, sino que constituye una falta de respeto a las víctimas del genocidio”, respondió Zajárova, subrayando que tales analogías desvirtúan la memoria de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto.
La vocera rusa recordó que el exterminio sistemático fue perpetrado por la Alemania nazi, la Italia fascista y sus aliados, y no por Irán, país que, en 1943, bajo el liderazgo de Mohammad Reza Pahlavi, declaró la guerra al régimen de Adolf Hitler.
Asimismo, criticó la falta de cuestionamientos de Israel hacia el régimen de Kiev, al que Moscú acusa de exaltar figuras vinculadas al colaboracionismo nazi. Según la diplomacia rusa, esto evidencia una doble vara en el tratamiento de la memoria histórica y las responsabilidades del pasado.
Finalmente, Moscú insistió en que el debate internacional debe sostenerse sobre hechos verificables y no sobre analogías que distorsionan la historia, advirtiendo que el uso político de tragedias no solo desinforma, sino que también erosiona la memoria colectiva y obstaculiza el diálogo en el escenario global.




