
Rusia advirtió que el envío de más tropas estadounidenses a Polonia incrementaría los riesgos de tensión en Europa y podría obligar a Moscú a adoptar nuevas medidas en su defensa.
La advertencia fue realizada por la Cancillería rusa después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara planes para desplegar 5.000 soldados adicionales en territorio polaco.
“Reducir el número de personal estadounidense estacionado en Europa sería un paso racional, justificado y largamente esperado”, afirmó la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, al referirse al actual equilibrio de seguridad en el continente.
La diplomática acusó a la OTAN de impulsar una política de militarización que, según Moscú, ha deteriorado la estabilidad europea.
“La expansión militar occidental obliga a Rusia a considerar medidas técnico-militares, para garantizar su seguridad y proteger sus intereses estratégicos”, advirtió Zajárova.
Actualmente, alrededor de 10.000 soldados estadounidenses permanecen desplegados en Polonia, mientras otros 80.000 efectivos se encuentran distribuidos en distintos países europeos.
A estas preocupaciones, se sumaron las declaraciones del jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, Serguéi Narýshkin, quien afirmó que la OTAN se está “preparando de facto para un conflicto militar a gran escala en el este”.
Las autoridades rusas consideran que la acumulación de fuerzas occidentales cerca de sus fronteras incrementa el riesgo de una escalada que podría afectar a toda la región euroasiática.




