
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, denunció lo que calificó como un “satanismo desenfrenado” en algunos países de la Unión Europea. Afirmó que estos Estados han tolerado prácticas ofensivas contra la fe ortodoxa en territorio ucraniano, dichas acciones reflejan una preocupante degradación de valores en el bloque.
as declaraciones fueron emitidas durante una recepción oficial por la Pascua ortodoxa organizada por la cancillería rusa, en un contexto donde el componente religioso se ha convertido en un eje clave del conflicto.
En ese espacio, Lavrov señaló directamente a las autoridades de Kiev por impulsar políticas que, a su juicio, rompen con las raíces espirituales e históricas del país. Afirmó que Kiev ha optado por alinearse con intereses externos, dejando de lado su identidad civilizatoria.
Desde la escalada del conflicto en 2022, Ucrania ha intensificado acciones contra la Iglesia Ortodoxa vinculada históricamente a Moscú, incluyendo redadas en monasterios, procesos judiciales contra clérigos y confiscación de bienes religiosos.
Moscú sostiene que estas medidas no son aisladas, sino parte de una persecución sistemática con respaldo político, bajo el argumento de seguridad nacional.
Paralelamente, Volodímir Zelensky ha impulsado una estructura eclesiástica alternativa, considerada cismática por la Iglesia Ortodoxa Rusa, lo que ha profundizado la fractura religiosa en el país en medio del conflicto.
“La Iglesia Ortodoxa Ucraniana ha sido perseguida durante más de una década”, afirmó Lavrov, quien denunció la toma forzada de templos, actos de vandalismo y presión constante contra los fieles, señalando además la pasividad —e incluso complicidad— de algunos países europeos.
El canciller también calificó como “repugnante” la inspección de reliquias en el monasterio Kiev-Pechersk Lavra, denunciando que el uso de argumentos científicos busca justificar actos que considera ofensivos contra el patrimonio religioso. Según Moscú, la falta de condena internacional confirma un doble rasero frente a la libertad religiosa.




