Manifestantes entre gases lacrimógenos durante las protestas contra el Gobierno de Albania.
Estudiantes se enfrentan a la policía durante protestas en Albania.

Albania enfrenta una nueva ola de protestas contra el Gobierno, con miles de jóvenes y estudiantes movilizados en Tirana y otras ciudades para exigir el fin de la corrupción, mejores condiciones educativas y la cancelación de un controvertido proyecto turístico respaldado por Jared Kushner, yerno de Donald Trump. Las manifestaciones han derivado en enfrentamientos con la Policía, que ha utilizado gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a las multitudes.

El descontento se intensificó tras meses de movilizaciones contra la construcción de un complejo turístico de lujo en la costa sur de Albania, vinculado a los intereses empresariales de Kushner e Ivanka Trump. El proyecto enfrenta cuestionamientos por su impacto ambiental, disputas sobre terrenos y denuncias de falta de transparencia.

Una estudiante identificada como Lora expresó a Reuters la determinación de quienes participan en las protestas:

“Esto es una revolución. Estamos cansados de las protestas pacíficas. No pararemos hasta que Rama dimita”, afirmó.

Corrupción y crisis universitaria alimentan las protestas

Policía arresta a estudiante durante las manifestaciones

Los estudiantes también denuncian las elevadas matrículas universitarias, el deterioro de los centros educativos y la falta de oportunidades laborales. La tensión alcanzó uno de sus puntos más graves cuando manifestantes incendiaron parte del Ministerio de Educación y se registraron enfrentamientos con las fuerzas antidisturbios en la capital.

En medio de las movilizaciones, la Fiscalía albanesa formalizó este 20 de octubre cargos de corrupción contra la exviceprimera ministra Belinda Balluku, por presuntas irregularidades en contratos públicos superiores a 200 millones de euros. La funcionaria rechaza las acusaciones.

Entretanto, las protestas completaron ocho días consecutivos de enfrentamientos y al menos 167 personas han sido detenidas, según los reportes disponibles.

El Gobierno rechaza las acusaciones de corrupción y descarta renunciar, mientras las movilizaciones mantienen entre sus principales exigencias la protección de los espacios naturales, la mejora de la educación pública y el esclarecimiento de las decisiones sobre el desarrollo turístico de la costa albanesa.