
La coalición Bulgaria Progresista, encabezada por el exmandatario Rumen Radev, ganó las elecciones parlamentarias, al obtener el 44,59 % de los votos, según el escrutinio completo divulgado por la Comisión Electoral Central.
De acuerdo con los datos oficiales, la coalición GERB-UDF quedó en segundo lugar con un 13,387 %, seguida por Continuamos el Cambio-Bulgaria Democrática con un 12,618 %. Más atrás se ubicaron el Movimiento por los Derechos y Libertades con un 7,120 % y el partido Renacimiento con un 4,257 %.
Las proyecciones de escaños, difundidas por el diario Dnevnik, anticipan que Bulgaria Progresista podría alcanzar unos 130 asientos en el Parlamento de 240 miembros, lo que le otorgaría una posición dominante para formar gobierno.
No obstante, la distribución final será confirmada tras la validación oficial de actas prevista antes del 23 de abril.
Estas elecciones, las octavas en apenas cinco años, se convocaron tras la dimisión del Gobierno liderado por Rosen Zhelyazkov en diciembre de 2025, en medio de protestas masivas por su política económica.
Radev y su discurso anticorrupción
El expiloto de combate y antiguo jefe de la Fuerza Aérea, que en enero pasado dimitió de la presidencia para concurrir a estos comicios, ha capitalizado el descontento ciudadano en un país de 6,5 millones de habitantes con una campaña centrada en la lucha contra la corrupción, la pobreza y la oligarquía de políticos y empresarios que, a su juicio, domina el país.
Además, ha defendido una política exterior, pragmática y de mutuo respeto con Moscú, abogando por mejorar las relaciones con Rusia, acabar con las sanciones internacionales al Kremlin y reabrir el flujo de petróleo y gas rusos hacia Europa.
Para Radev el desafío inmediato será consolidar alianzas y traducir su victoria electoral en un gobierno estable que rompa el prolongado ciclo de parálisis política.




