Inmigrantes en Sudáfrica han sido atacados y hostigados por grupos violentos
Inmigrantes en Sudáfrica han sido atacados y hostigados por grupos violentos

Nacionales nigerianos y mozambiqueños huyen de la ola de violencia antiinmigrante en Sudáfrica. Al menos dos mozambiqueños han muerto en los recientes disturbios, y países como Mozambique y Ghana han organizado la repatriación de sus ciudadanos. Grupos armados con palos y látigos exigen que los extranjeros sin papeles abandonen el país antes de fin de mes.

El presidente Cyril Ramaphosa reconoció las preocupaciones públicas por la inmigración ilegal, pero advirtió que no tolerará que grupos tomen la ley en sus manos. “No hay espacio para la xenofobia, el racismo o la afrofobia en Sudáfrica”, declaró. Sin embargo, advirtió que actuarán contra quienes exploten estas preocupaciones para fines políticos o criminales.

Antecedentes de violencia y alto desempleo

Los organizadores de las protestas siguen adelante con su campaña. Sudáfrica, una de las economías líderes de África, alberga a más de tres millones de extranjeros (5% de la población). Con un desempleo superior al 30%, la tensión contra los trabajadores migrantes es creciente. En 2008 murieron 62 personas en ataques xenófobos, con brotes violentos también en 2015, 2016 y 2019.