
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, lanzó una nueva advertencia a los dirigentes europeos que han planteado escenarios relacionados con Kaliningrado, al recomendarles estudiar los documentos doctrinales de Rusia antes de adoptar cualquier acción que pueda derivar en una confrontación con Moscú.
Las declaraciones se producen después de que las Embajadas rusas en Bélgica, Reino Unido e Irlanda advirtieran sobre la posible respuesta de Moscú ante cualquier intento de bloquear o afectar al enclave ruso.
Según estas advertencias, Rusia contempla el empleo de todo su arsenal, incluidas las armas nucleares, ante una eventual agresión de fuerzas europeas contra Kaliningrado.
“Hemos escuchado en reiteradas ocasiones declaraciones procedentes de Polonia y de otros países europeos, bastante desquiciadas, en las que también se abordaba la cuestión de Kaliningrado. Por eso es perfectamente natural que nuestros diplomáticos intenten recordar a las cabezas calientes en Europa cuáles son nuestros documentos doctrinales al respecto”, afirmó Peskov.
La doctrina nuclear rusa establece que el empleo de este tipo de armamento constituye una medida excepcional destinada a proteger la soberanía y seguridad del país.
Entre los escenarios contemplados figuran la detección de un lanzamiento de misiles balísticos contra Rusia o sus aliados, el uso de armas nucleares u otras armas de destrucción masiva contra territorio ruso o aliado, así como ataques contra instalaciones críticas cuya destrucción pueda impedir una respuesta de las fuerzas nucleares.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha sostenido en reiteradas ocasiones que Moscú no utiliza su arsenal nuclear como una herramienta de amenaza. En 2022 afirmó: “No estamos locos, somos conscientes de lo que significan las armas nucleares”, y subrayó que estas representan un factor de disuasión.
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Este año, el mandatario volvió a calificar el empleo de armas nucleares como una medida “excepcional” y “extrema” para garantizar la seguridad nacional de Rusia, en un contexto marcado por el incremento de las tensiones militares entre Moscú y países europeos miembros de la OTAN.




