
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció las condiciones del acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita al exigir que el reino normalice relaciones con Israel bajo los Acuerdos de Abraham, un requisito no contemplado en el anuncio inicial del convenio.
Durante su declaración, el mandatario aseguró que el pacto “será aprobado, pero está totalmente supeditado a que Arabia Saudita se adhiera a los respetados y exitosos Acuerdos de Abraham”.
La nueva exigencia introduce incertidumbre sobre el futuro del acuerdo y complica las negociaciones entre ambas naciones.
El gobierno saudita ha reiterado que solo avanzará hacia una normalización con Israel si existe un camino claro para la creación de un Estado palestino, una opción rechazada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al considerarla un riesgo para la seguridad de su país.
Aunque Trump sostuvo que el convenio no permitirá el enriquecimiento de uranio, especialistas en no proliferación alertan que el acuerdo carece de salvaguardias reforzadas.
Además, fuentes cercanas a la negociación indicaron que se analiza la posibilidad de desarrollar una futura planta de enriquecimiento en Arabia Saudita, lo que ha generado preocupación en el Congreso de Estados Unidos y entre expertos internacionales.




