Madre palestina abraza a un niño fallecido en Gaza durante la crisis humanitaria causada por la guerra.
Una madre palestina abraza a su hijo asesinado por Israel en Gaza

La ONU denunció que más de 340 niños y niñas han muerto en Gaza desde el anuncio del alto el fuego hace poco más de un año, lo que representa un promedio de al menos un menor fallecido al día por ataques israelíes.

De acuerdo con el organismo, durante las últimas dos semanas murieron cinco niños y dos niñas, mientras que al menos otros 33 menores sufrieron heridas graves.

Las cifras evidencian que, pese a la tregua, la población infantil continúa expuesta a la violencia y a las consecuencias de la ofensiva israelí.

Recientemente, tropas israelíes mataron a dos palestinos en el sur de Gaza, entre ellos un niño de nueve años, mediante disparos desde un tanque y un ataque con dron, según informaron fuentes sanitarias.

La ONU advirtió que alrededor de 800.000 niños y niñas permanecen desplazados, muchos de ellos refugiados en tiendas de campaña o edificios dañados por los bombardeos.

Además, el organismo estima que 60.000 menores han perdido a uno o ambos progenitores durante el genocidio desde el establecimiento del alto el fuego.

La ONU también alertó sobre el deterioro de las condiciones de vida ante la llegada de un nuevo invierno. Miles de familias afrontan la temporada en refugios precarios, sin saneamiento adecuado y en espacios hacinados, mientras prácticamente todos los niños y niñas necesitan algún tipo de apoyo psicológico para afrontar las secuelas del conflicto.

La ONU señaló que el genocidio continúa afectando todos los aspectos de la vida cotidiana de la infancia palestina, desde el acceso a los alimentos y la educación hasta la posibilidad de dormir y jugar en condiciones seguras.

Ante esta situación, ONU instó a las autoridades israelíes a permitir la entrada de materiales, equipos técnicos, repuestos, generadores y aceite de motor necesarios para rehabilitar las infraestructuras y restablecer los servicios esenciales.

El organismo advirtió que, sin estos suministros, incluso los servicios que todavía funcionan corren el riesgo de dejar de operar, agravando la crisis humanitaria que enfrenta la población de Gaza.