
La muerte de un paciente infectado con el virus Shamonda en Francia ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias europeas, después de confirmarse el primer contagio humano conocido de este patógeno, detectado anteriormente únicamente en animales. El caso se registró en Lyon, donde la persona falleció a principios de octubre mientras recibía tratamiento por una enfermedad grave.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) aclaró que todavía se investiga si el virus provocó o contribuyó al fallecimiento. El paciente padecía leucemia y tenía el sistema inmunitario gravemente debilitado, una condición que aumentaba su vulnerabilidad frente a las infecciones.
Tamás Bakonyi, especialista del ECDC en enfermedades transmitidas por animales e insectos, señaló que el descubrimiento requiere seguimiento científico, pero no justifica una alarma generalizada.
“Esto no significa que ahora debamos preocuparnos ni entrar en pánico”, afirmó el experto.
¿Qué es el virus Shamonda y cómo se transmite?
El virus Shamonda fue identificado por primera vez en Nigeria durante la década de 1960 y posteriormente se detectó en ganado de distintas regiones de África y Japón. Se transmite entre animales mediante la picadura de pequeños insectos conocidos como jejenes.
Durante el verano de 2026, el virus también fue identificado en explotaciones ganaderas de varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania, Italia, España, Bélgica y Países Bajos. Sin embargo, hasta el caso de Lyon no se habían documentado infecciones humanas.
“Esta es una alerta”, explicó Bakonyi, al señalar que las investigaciones buscan determinar si el virus puede infectar a otras personas y bajo qué circunstancias.
Las autoridades francesas continúan realizando análisis clínicos y epidemiológicos para establecer cómo ocurrió el contagio y qué relación tuvo la infección con la muerte del paciente. Hasta el 23 de octubre, no se ha identificado transmisión entre seres humanos ni un riesgo sanitario para la población general, según Salud Pública de Francia.
El ECDC y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria recopilan información sobre la circulación del virus en animales y posibles exposiciones humanas para evaluar si serán necesarias nuevas medidas de vigilancia.




